La felicidad es algo a lo que todas las personas aspiramos.
Si nos lo planteamos, todos sabemos cómo seríamos felices, el problema surge
cuando la única forma que se te ocurre para serlo, consiste en leer el libro
hacia atrás para buscar la página señalada, esa en la que empezaste a perder el
interés por él, porque sucedió la mayor injusticia jamás escrita... se murió tu
personaje favorito, o quizá le desgarraron el corazón al protagonista… la cuestión es que
nadie que conozca es capaz de leer hacia atrás, y aunque lo fuera… ¿Qué? Las
palabras ya están todas escritas. Puedes escribir en los márgenes si quieres
pero, ¿de qué sirve?
Mi consejo, si eres una de esas personas a las que no les
gusta lo que lee, es que cojas tu libro… y lo cierres, que lo coloques en la
estantería y empieces otro, uno que sepas que de verdad va contigo, que es el
libro que realmente quieres leer, porque la vida es como un libro, y los
libros, hay que disfrutarlos.