Ayer mi hermana me dijo que un mundo sin fronteras era una utopía.
Y puede que tenga razón, puede que bajo los adoquines no haya arena de playa.
Pero como saberlo si no cruzamos las líneas trazadas y levantamos la primera losa.
Pero como saberlo si no cruzamos las líneas trazadas y levantamos la primera losa.
Todo lo bueno es utópico hasta que se alcanza,
de lo malo a lo terrible las cosas son normales,
pero por suerte hay quien cree en utopías terrenales,
por suerte hay quien está dispuesto a dejarse la piel por algo mejor.
Hablo de héroes sin capa, aquellos a quienes no les frena el terror,
que saben que no es algo que se ubique en un mapa y
que aunque se disfrace de islamismo no tiene que ver con religión.
Porque tiene que ver con odio, odio que fomenta no sólo quien ostenta un arma,
sino quien la vende y la defiende como instrumento de paz.
Que son los mismos que compran el hambre cenando caviar.
Que son los mismos que compran el hambre cenando caviar.
Los que venden lo que cosechas.
Los que ante la diferencia no aprenden o educan, golpean.
Los que enseñan a mi hermana que un mundo mejor es un mundo utópico e imposible.
Los que a golpe de billetera pegan a héroes que no llevan capa,
Los que ante la diferencia no aprenden o educan, golpean.
Los que enseñan a mi hermana que un mundo mejor es un mundo utópico e imposible.
Los que a golpe de billetera pegan a héroes que no llevan capa,
hasta que deciden dejar de luchar.
Porque todos mis héroes son de carne y hueso
Pero toda losa con fuerza suficiente se puede levantar.
Pero toda losa con fuerza suficiente se puede levantar.
PD: ahora mueren en Siria los que morían en Irak