Volverán nuevas revoluciones
a nuestro viejo país asediar.
Y otra vez entre gritos y alboroto
la democracia se alzará.
Pero aquellas luchas ya enterradas
que pedían trabajo y libertad,
aquellas donde murieron tantos hombres (personas)
ésas... ¡no volverán!
Volverán a inundar las plazas
quienes sus voces aún puedan levantar,
y otra vez a la tarde aún más ruidosas
el congreso rodearán.
Pero aquellas rosas silvestres
cuyos pétalos vieron temblar
y caer como lágrimas del día...
ésas... ¡no volverán!
Volverán del clamor en tus oídos
los cánticos ardientes a sonar;
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.
Pero con la voz y la esperanza rotas,
defendiendo hasta la muerte una verdad,
como ellos han luchado, pregúntate,
¿volverá alguien a luchar?

