Cayeron cometas mil
y una noche de abril
en la playa de las hogueras.
Calentamos la fría arena
con sal de pupila dilatada
y abrazo de oso polar.
Nunca una croqueta fue tan rebozada como yo en aquella playa,
me recordó mas tarde la sirena que me enseñó a bucear.
Perdió relevancia la arena frente al polvo de estrellas
del que se desprendieron las constelaciones que se quebraron aquella noche.
Polvo de estrellas que se tornó sal para unirse al mar
y poder así velar,
al chaval de la estrella partida
y poder así velar,
al chaval de la estrella partida
que en la playa dormía
con la esperanza perdida...
con la esperanza perdida...
Pero en paz.
Anexo:
Hacer las paces con uno mismo,
derramar cada trocito de si,
ahogarse entre lagrimas para poder respirar
y forjar a fuego una verdad,
la de la amistad
Hacer las paces con uno mismo, derramar cada trocito de si, ahogarse entre lagrimas para poder respirar y forjar a fuego una verdad, la de la amistad
ResponderEliminarHacer las paces con uno mismo, derramar cada trocito de si, ahogarse entre lagrimas para poder respirar y forjar a fuego una verdad, la de la amistad
ResponderEliminarEs parte de la entrada, así que tiene su hueco ;)
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