martes, 13 de mayo de 2014
Big Bang
Hay momentos en la vida en los que hay que elegir entre explotar o implosionar, si haces lo primero herirás a alguien, puede que lo expulses de tu vida para siempre o simplemente que deteriores vuestra relación. Sin embargo, al implosionar, sólo te haces daño a ti y a tu orgullo, puede que muera un pedacito de ti, que te veas obligado a cambiar, pero al menos, esas personas a las que les has ahorrado un mal trago estarán ahí para reconstruirte, unos se cansarán al recolocar los primeros ladrillos, otros no cesarán hasta verte reconstruido por completo. Aun así, el proceso es lento y costoso, la elección es tuya, pues al fin y al cabo; o matas, o te matas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario