Buscaba un cruce de miradas,
pero lo que encontré no fue lo que esperaba,
te esperaba a ti, no a tu sombra,
que me recibió con una bienvenida gélida,
congelando toda mariposa que pudiera quedar en mi estómago.
No era un mensaje muy difícil de entender,
así que lo comprendí,
recogí mis cosas y me fui.
Suerte que me lleve también el corazón,
no quiero saber cómo habría acabado,
aunque sospecho que lo habrías destrozado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario