Empecé la casa por el tejado
ocupándome de alinear las tejas,
asegurándome de reforzar las rejas
para que no escapes de mi lado,
no me parecen lo suficientemente fuertes, así que me quedo pensando,
y planeo que hacer si tu me dejas
si te da por saltar aquellas verjas
que por ti he colocado.
Ahora sé que antes de ti no me había enamorado
que quiero que sin mi no te hagas vieja, por lo que vuelvo a levantar la cabeza,
para mordisquearte de nuevo la oreja, y es entonces cuando me golpea la moraleja,
ya que mientras colocaba las rejas, te habías alejado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario